La cadera es una de las grandes articulaciones del movimiento.
Nos permite caminar, girar, flexionarnos, impulsarnos, cambiar de dirección y transmitir las fuerzas entre las piernas y el tronco.
Está diseñada para combinar algo extraordinariamente complejo: movilidad, estabilidad y capacidad de carga.
Pero ¿qué ocurre cuando una articulación creada para moverse empieza a perder espacio y libertad?
Rigidez, tensión, inflamación, limitación del movimiento o desgaste pueden aparecer progresivamente. Por eso, antes de hablar únicamente de artrosis o de una cadera dolorosa, queremos comprender qué condiciones necesita esta articulación para funcionar bien y qué puede estar modificándolas.
CONOCER
Entraremos en la anatomía de la articulación coxofemoral para comprender cómo se encuentran la cabeza del fémur y el acetábulo y qué estructuras permiten que podamos movernos con amplitud y, al mismo tiempo, sostener nuestro peso.
Conoceremos su cápsula articular, ligamentos, musculatura y cadenas musculares, entendiendo cómo cada estructura participa en el movimiento y en la estabilidad.
Porque conocer cómo está diseñada una articulación nos ayuda también a comprender cómo cuidarla.
DAR ESPACIO
La cadera necesita espacio para moverse.
Observaremos qué ocurre cuando determinadas tensiones musculares, hábitos posturales o patrones de protección reducen progresivamente su libertad.
Experimentaremos cómo descargar, movilizar y organizar el cuerpo para favorecer una relación más libre entre la cabeza del fémur y el acetábulo, sin forzar la articulación.
COMPRENDER NUESTROS APOYOS
No somos perfectamente simétricos. Tenemos lateralidades, preferencias, hábitos y maneras particulares de organizarnos.
El objetivo no será perseguir una simetría ideal ni corregir rígidamente el cuerpo.
Será descubrir cómo se organiza cada uno de nosotros.
Observaremos cómo apoyamos un pie y otro, cómo distribuimos el peso, qué pierna utilizamos preferentemente, qué cadenas musculares predominan y cómo todo ello puede modificar el funcionamiento de nuestras caderas.
MIRAR MÁS ALLÁ DE LA CADERA
La cadera no funciona aislada.
Está relacionada con el pie, la rodilla, la pelvis y la columna, pero también convive con estructuras vasculares, nerviosas y viscerales que participan en la organización global de nuestro cuerpo.
La postura no es simplemente una posición que haya que corregir.
Es una respuesta adaptativa.
Nuestro cuerpo se organiza continuamente buscando la mejor solución posible ante nuestra historia, nuestros hábitos, nuestra actividad, nuestra edad y las circunstancias que estamos viviendo.
Por eso, en lugar de imponerle una posición ideal, aprenderemos primero a observar, comprender y acompañar su capacidad de adaptación.
PREVENIR ANTES DE REPARAR
Hablaremos de rigidez, procesos inflamatorios y desgaste articular y de aquellos factores modificables que pueden ayudarnos a preservar durante más tiempo la movilidad y la función de nuestras caderas.
Aprenderemos qué podemos hacer en nuestra vida cotidiana para cuidarlas: cómo moverlas, cómo descargar tensiones, cómo recuperar movilidad y cómo reconocer aquellas señales que nos indican que algo necesita atención.
Porque cuidar una articulación significa darle las mejores condiciones posibles para seguir moviéndose.
Conocer · experimentar · interpretar · integrar
Duración
3 horas
Formato
Teórico · vivencial · práctico
Precios
Cápsula individual · 55 €
Comunidad estar bé · 45 €
Pack de 3 cápsulas · 145 €